| Resumen | La descarbonización del sector residencial es un elemento clave de la transición energética, pero los análisis técnicos habituales no reflejan una realidad frecuente: muchos edificios están ocupados por inquilinos, mientras que la inversión en los sistemas energéticos recae en los propietarios. Esta situación genera un conflicto de incentivos, ya que los beneficios energéticos se trasladan al inquilino mediante menores facturas, mientras que el propietario asume los costes de inversión, pudiendo responder con incrementos de alquiler que suponen un riesgo económico para los hogares.
El objetivo de este proyecto es analizar la transición energética en edificios residenciales en alquiler desde una perspectiva multi-actor, incorporando explícitamente al propietario, al inquilino y a la entidad reguladora. Se pretende identificar bajo qué condiciones económicas y normativas es posible incentivar la inversión en sistemas energéticos descarbonizados sin aumentar la vulnerabilidad económica de los hogares y garantizando al mismo tiempo la viabilidad para los propietarios.
La metodología se basa en el uso de un modelo de optimización lineal entera mixta (MILP) para la síntesis óptima del sistema energético del edificio. A partir de sus resultados, se desarrolla un modelo económico simplificado que permite repartir costes y beneficios entre los distintos actores. La entidad reguladora se introduce mediante escenarios de política pública, como subsidios a la inversión o límites al incremento del alquiler, que se evalúan comparativamente mediante indicadores económicos, sociales y ambientales. |